Abdominoplastia y diferencias con la criolipolisis

La abdominoplastia es una operación quirúrgica que se realiza en la zona del abdomen, consiste en eliminar excesos de piel, grasa y la tensión muscular dándole una nueva forma a la cintura.

Muchas personas que padecen de sobrepeso o han pasado por varios embarazos desean volver a tener un abdomen plano y tonificado, pero por más que realicen horas de ejercicio no encuentran la solución que les permita tener el abdomen que desean, por eso la abdominoplastia es la solución ideal para eliminar aquella grasa que sobresale en el abdomen.

Éste procedimiento quirúrgico ofrece resultados de manera permanente, pero para ello es necesario no pensar en adelgazar nuevamente ya que sino los colgajos volverían a aparecer, tampoco planear un nuevo embarazo en los meses posteriores a la operación ni aumentar de peso, por eso es necesario llevar una dieta sana luego de la operación que permita mantener el peso ideal.

 

abdominioplastia

La abdominoplastia habitualmente se realiza aplicando anestesia general, es decir que el paciente permanece dormido desde el comienzo hasta el fin de la operación, pero en otros casos como en la liposucción abdominal o en la mini abdominoplastia se suele aplicar anestesia local, es decir que el paciente permanece despierto durante la intervención pero relajado y se insensibiliza la zona a tratar para que no pueda sentir el dolor.

El primer paso de la abdominoplastia consiste en extraer la piel y la grasa que sobresale del abdomen, luego se realiza una reconstrucción de la pared abdominal mediante la sutura uniendo los músculos de manera recta ya que al haber tenido embarazos es posible que se hayan separado generando hernias.

Los últimos pasos de la operación consisten en cerrar la piel colocando nuevamente el ombligo en la posición adecuada, en varios casos también se realiza una liposucción en las caderas para darle nueva forma a la cintura.

Las horas de operación pueden variar según cada caso, generalmente se debe ingresar al hospital uno o dos días previos a realizarla y la recuperación puede tardar entre seis y cuatro semanas en las que el paciente debe realizar reposo y abstenerse de actividades que requieran esfuerzo físico.


Otro tratamiento ideal para deshacerse de la grasa acumulada en el abdomen es la criolipolisis, pero en este caso no se precisa realizar una operación quirúrgica y el paciente puede seguir con sus actividades luego del tratamiento sin la necesidad de realizar reposo.

Este tratamiento a diferencia de la abdominoplastia es para aquellas personas en las que la grasa abdominal no se presenta de manera excesiva. La criolipolisis actúa destruyendo las células grasas bajando su temperatura, ya que cuando los adipositos se exponen al frío mueren de manera natural.

El procedimiento consiste en succionar la zona donde se acumula la grasa y luego se procede a enfriarla utilizando un láser a una temperatura necesaria que no dañe los tejidos, suele ir desde los 5 hasta los 10 grados bajo cero.

Al comienzo del procedimiento puede sentirse dolor durante unos minutos, pero a medida que se van congelando cada una de las áreas del cuerpo tratadas, se van adormeciendo y por lo tanto el dolor ya no se siente.


Los resultados no son los mismos que ofrece la abdominoplastia al igual que los riesgos de una y otra son distintos, pero igualmente se puede notar una reducción de adiposidad en el abdomen.

Luego del tratamiento puede aparecer enrojecimiento o hematomas en las zonas tratadas pero desaparecen en un plazo que puede durar horas o días. La crioliposis es para aquellas personas que cuentan con grasa localizada y que desean lograr una mejor silueta de su cuerpo dejando un abdomen plano y disminuyendo adiposidades de los glúteos, las caderas y otras zonas del cuerpo.